TRUJIYO, CUANDO LAS CIUDADES SE DESARROLLAN

ciudad en desarrollo
02 Mar 2015

Cuando las ciudades se desarrollan, imponen un nuevo ritmo a sus habitantes, modificando hábitos y costumbres. Muestra Médica lista a continuación los nuevos estilos de vida que han surgido en nuestra ciudad a raíz del boom económico.

Carolina Moreno Zanelli
Comunicadora Social
carolinamorenozanelli@hotmail.com

El crecimiento económico que ha experimentado Trujillo en los últimos años ha cambiado el ritmo de vida de muchos de nosotros. Las inversiones tanto en el sector público como privado y la apertura de los nuevos centros comerciales, queramos o no, están moldeando el nuevo rostro de la ciudad, más propio de la globalización. Por ejemplo, ahora tenemos acceso a las franquicias internacionales de comida rápida, restaurantes exclusivos y cafés que no tienen nada que envidiarle a los de las urbes más cosmopolitas.

Pero, ¿cuál es el impacto real de este boom económico en nuestra rutina diaria? ¿También estamos viviendo, como en otros lugares del mundo, pendientes del trabajo todo el tiempo? ¿Pasamos las 24 horas del día conectados a un dispositivo móvil? Esta “revolución” en la Ciudad de la Eterna Primavera ha modificado algunos hábitos que generaciones pasadas quizá nunca se hubieran imaginado.

Recuerdo que antes, en la época de los abuelos, todo era más tranquilo, más predecible. De lunes a viernes, se trabajaba con un intermedio después de cuatro horas para poder almorzar, pasar tiempo con la familia y tomar una siesta para luego volver al centro laboral por cuatro horas más. Y así pasaban los días, semanas, meses y años de una persona promedio. Pero en esta época ya no hablamos de una, sino de varias personas promedio, cada una con un estilo de vida diferente.

 

 El ejecutivo

El trabajo en el horario de oficina quedó en el pasado. Tiene reunión tras reunión, que se extienden hasta altas horas de la noche, y responsabilidades acumuladas. Desconoce qué es almorzar en casa. Pide un delivery para comer en el escritorio, entre sus papeles y la computadora. Esto es más común en los jóvenes adultos –la mayoría, a pocos años de haber egresado de la universidad o instituto–, que tienen ganas de comenzar una línea de carrera en compañías sólidas, importantes y de prestigio.

Para lograrlo, deben estar pendientes y disponibles a las necesidades de la empresa, dejando de lado muchas veces el tiempo de esparcimiento y relax con la familia y los amigos. Esto conlleva a que más ejecutivos trujillanos sean propensos a sufrir de cefaleas, migraña e insomnio debido a la alta competitividad del mercado, y que sus momentos libres los aprovechen para acudir a un terapeuta para hablar, curiosamente, sobre su trabajo.

 

El trabajador independiente

Es una de las nuevas tendencias locales. La ventaja es que puede decidir sus horarios –no necesariamente de oficina–, pero esto lo obliga a estar conectado a un celular todo el día por si recibe llamadas o correos electrónicos de potenciales clientes por trabajos que se caracterizan por ser, como el acrónimo en inglés, ASAP (As Soon As Possible) o, en buen castellano, para ayer.

Cuando el jefe es uno mismo, los clientes son lo más importante. A todos se les tiene que brindar la misma atención porque si comete un error, no se puede hacer de la vista gorda, ya que lo perjudicaría directamente. No hay intermediarios en este tipo de trabajo. Toda la presión recae en uno mismo: si hace las cosas bien, regular o mal, depende solamente de él. A diferencia del ejecutivo, el independiente se tiene que hacer la idea de que no percibirá el mismo sueldo cada quincena o fin de mes, hecho que suele causarle muchas preocupaciones, sobre todo cuando hay personas que dependen de él.

 

El deportista

Existe un grupo de personas –reducido, a decir verdad– que ve la vida desde otro punto de vista. Por esta razón, tienen como objetivo primordial, más allá de ganar dinero, lograr un equilibrio entre su vida laboral y personal, dándole el mismo valor a ambas en la búsqueda del bienestar físico, mental y emocional. En esta línea, la mayoría de trujillanos no practicamos ejercicios, debido a que casi todo el tiempo y energía se va en el trabajo.

Aquellos que tienen esa percepción le dan al deporte un lugar importante en su rutina diario, especialmente los hombres ya que siempre están dispuestos, por ejemplo, a organizar el famoso “pichangeo” semanal después de una exhaustiva semana laboral. Pero esa no es la única actividad física. Como toda ciudad moderna, Trujillo cuenta ahora con gimnasios con modernos equipos, rutinas aeróbicas y sesiones de yoga para las personas que quieren empezar o terminar el día descargando toxinas y malas vibras.

 

Padre y/o madre soltero(a) 
 
Las separaciones, divorcios o casos de viudez son característicos de la vida de las metrópolis, y Trujillo no es la excepción. A mi generación le cuesta mucho más seguir el modelo de la familia convencional (papá, mamá e hijos), especialmente en la crianza de los pequeños de la casa, a comparación de nuestros padres y abuelos –estos últimos educaron niños por media docena o más–. Ahora, imaginen la situación de muchos jóvenes y adultos que tienen que ser al mismo tiempo padres y madres para sus hijos.

Por un lado, aceptar la responsabilidad de que criar un hijo no es nada sencillo: hay que trabajar y, a la vez, cumplir tareas en el hogar como cocinar, lavar la ropa o ayudar a los niños en las tareas escolares, entre otros. Además, cargar con el prejuicio de una ciudad, más moderna pero, en esencia, conservadora. La clave es saber organizarse para no caer en la desesperación, para estar bien física y mentalmente, así como para lidiar con la presión de la sociedad.

 

Si no aprendemos a manejar nuestro estilo de vida, independientemente del que sea, este desencadenará en el famoso mal del siglo XXI: el estrés. Sí, hay que echarle la culpa al estrés, pero en serio. Pasa la factura tarde o temprano, es decir, puede afectar gravemente a la salud: enfermedades neurológicas como la depresión, migraña e insomnio, así como problemas cardíacos, gastritis y obesidad por falta de conciencia al comer o beber en exceso, por citar algunos.

 Aun cuando pareciera que no disponemos de tiempo libre para hacer otras actividades al margen del trabajo, hay que tener un momento para olvidarse del estrés. Sea positivo. Recuerde que nada vale la pena como para preocuparse tanto, y mucho menos si va a perjudicar su salud. Procure alimentarse bien, camine al menos 15 minutos al aire libre y priorice el sueño. Siga estos consejos y verá como se recarga de la energía necesaria para afrontar los nuevos retos que demanda la vida en Trujillo.

Carolina Moreno Zanelli
Comunicadora Social
carolinamorenozanelli@hotmail.com

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