Emoliente: la bebida medicinal del Perú

Emoliente: la bebida medicinal del Perú
03 Sep 2016

No sólo es uno de los refrescos más populares y deliciosos de nuestro país, sino también posee múltiples propiedades contra diversas enfermedades. Te enseñamos a cómo prepararlo en casa.

En cualquier ciudad peruana podemos encontrar un carrito emolientero. Temprano por la mañana o en las húmedas noches de invierno, los transeúntes se acercan a estos puestos para comprar un vaso de la bebida tradicional que forma parte de nuestra cultura popular y que cuenta con un día especial para fomentar su consumo.

Se trata de un refresco diurético de bajo contenido nutricional –pues no aporta prácticamente ningún carbohidrato– cuyas propiedades ayudan a curar infecciones urinarias, así como a neutralizar la acidez producida en los riñones y prevenir los cálculos renales, muy perjudiciales para la salud.

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Preparada a base de granos de cebada tostada, extractos de hierbas medicinales, azúcar y jugo de limón, el emoliente (del latín emollientis, que significa suavizante o ablandador) es originario de Perú, aunque también de otros países de la región andina como Ecuador, Bolivia y Colombia.

Entre los ingredientes empleados para su preparación encontramos a la cola de caballo, linaza, llantén y boldo. Pero con el tiempo se han ido incorporando otros a la receta original, especialmente plantas medicinales conocidas por sus usos en medicina alternativa como la uña de gato, muña, maca, chancapiedra, sangre de grado y sábila.

Si nos ponemos a describir detenidamente los beneficios de los principales componentes del emoliente encontraremos que:

– La cebada tostada posee propiedades diuréticas que estimulan la eliminación de líquidos retenidos en los tejidos.

– El llantén es una planta antiinflamatoria, y se puede encontrar en los jardines.

– La linaza contiene una sustancia viscosa, la pectina, que facilita el paso de los alimentos a través del aparato digestivo. Además, estimula el peristaltismo intestinal, es decir, el movimiento rítmico de los intestinos que ayuda a los alimentos a circular.

– La alfalfa tiene gran contenido de hierro no dañino, que puede ser absorbido por el cuerpo humano sólo en presencia de ácidos (en este caso, el ácido está en el jugo de limón).

– El jugo de limón es muy rico en vitamina C. No obstante, si lo consumimos en un emoliente caliente la perderá, pues la vitamina se degrada a temperaturas altas. Sin embargo, conservará su propiedad ácida, ya que permite la absorción del hierro de la alfalfa. Pero si bebemos el emoliente frío, el jugo de limón sí será una fuente de alto contenido de vitamina C.

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El emoliente puede variar de acuerdo a los gustos y preferencias de la persona. Esta es la receta clásica, que es fácil de hacer en casa:

Ingredientes  

  • ½ taza de cebada tostada
  • 100 g. de cola de caballo
  • ½ taza de linaza
  • 1 puñado de brotes de alfalfa
  • 5 hojas grandes de llantén o boldo
  • Azúcar al gusto
  • Jugo de limón al gusto
  • 4 litros de agua

Preparación

En una olla, hervir los cuatro litros de agua y echar la cola de caballo, la linaza, la alfalfa, la cebada y el llantén o boldo durante 20 minutos. Luego, retirar del fuego, dejar reposar durante 15 minutos y colar. Finalmente, endulzar al gusto y, al momento de servir, agregar jugo de limón, que le dará un sabor especial.

FUENTE: COCINEROPERUANO.COM

 

 

 

 

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Livin

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